Toda persona se puede beneficiar con un CORRECTO tratamiento homeopático,
LACTANTES, EMBARAZADAS, NIÑOS, ADOLESCENTES, ADULTOS, PERSONAS MAYORES,
incluso los animales que son asistidos por veterinarios homeópatas, lo que demuestra que la
homeopatía no actúa por medio de la fe, “COMO ALGUNOS (por ignorancia) DICEN”.
LACTANTES Y NIÑOS:
Los lactantes y niños responden muy bien, con mucha rapidez y éxito, tanto en
enfermedades agudas, como en cuadros crónicos.
La medicación siempre les agrada. Los medicamentos son SEGUROS Y SIN EFECTOS
SECUNDARIOS y sorprendentemente, no sólo se observa la mejoría del motivo de consulta, sino
también, una mejoría tanto de los síntomas generales como los síntomas psicológicos, una vez
más se demuestra que la homeopatía no actúa por medio de la fe.
EMBARAZADAS Y NODRÍZAS:
La SEGURIDAD y EFICACIA que ofrecen los medicamentos homeopáticos les da un
incalculable beneficio durante el embarazo, el parto y el periodo post-parto. Los medicamentos
actúan tanto en cuadros agudos como crónicos, contribuyendo además a fortalecer tanto a nivel
FÍSICO CORPORAL como a nivel PSÍCOLÓGICO MENTAL, benefician también al feto en
gestación. Una autentica bendición para muchas mujeres embarazadas que tienen que evitar los
“fármacos convencionales”.
ADOLESCENTES Y ADULTOS:
LA HOMEOPATIA, al comportarse como una MEDICINA CURATIVA Y PREVENTIVA,
adquiere una importancia relevante en esta época de la vida, pues la acción medicamentosa, que
EQUILIBRA INTEGRALMENTE, previene importantes enfermedades que se pueden gatillar o
desarrollar en futuras edades.
En este grupo etéreo muchos síntomas se presentan en la etapa funcional, o de las
llamadas DISRRITMIAS FUNCIONALES mucho antes que se presente una alteración de un
órgano enfermo o de una alteración estructural o tisular.
Un correcto tratamiento homeopático frena este proceso de enfermar, lo atenúa y posterga.
PACIENTE MAYOR O DE LA TERCERA EDAD:
El paciente mayor, suele presentar una variada y compleja sintomatología, de distintas
enfermedades o de órganos que funcionalmente o estructuralmente están afectados, como
corazón, riñón, sistema circulatorio, osteoarticular, digestivo, endocrino nervioso, piel, etc. Los
síntomas pueden presentarse de forma aguda o crónica, frecuentes o intermitentes, pueden ser
funcionales (de una función alterada), o estructurales (de un órgano dañado).
Generalmente el paciente mayor llega a la consulta con MÚLTIPLES DIAGNÓSTICOS de
distintas y variadas enfermedades, Consumen un gran número de fármacos, UNA
POLIFARMACIA, mismos que producen un efecto deseado, “el alivio de síntomas”, pero también,
efectos SECUNDARIOS ÍNDESEADOS, EFECTOS ADVERSOS, para lo cual ingieren otros
fármacos que contrarresten estos efectos, situación que no se observa con la medicina
HOMEOPATICA.
Las distintas enfermedades en la “medicina convencional” se estudian generalmente como
ENTIDADES AISLADAS, falta un estudio más profundo de integridad de lo PSICOLÓGICO y lo
CORPORAL, que logre interrelacionar lo que el paciente expresa más allá de la enfermedad
clínica, y darle un sentido terapéutico.
La HOMEOPATIA profundiza y considera todos los cambios y síntomas que manifiesta el
paciente, no sólo de la patología orgánica, sino también, en el ámbito AFECTIVO, EMOCIONAL,
CONDUCTUAL y del INTELECTO, síntomas que muchas veces no son atendidas en este grupo
etéreo.
La HOMEOPATIA al tener una VISIÓN DE INTEGRIDAD y considerar el conjunto de
síntomas, mas allá de la enfermedad, permite disminuir el número de fármacos que el paciente
ingiere, e indica sólo los fármacos necesarios que junto al medicamento homeopático logren el
alivio o curación, mejorando ostensiblemente la calidad en sus vidas.